Estar en Glovo o en Uber Eats es fácil: se da de alta la ficha, se sube la carta y empiezan a entrar pedidos. Lo difícil es que entren más, que cada pedido deje margen y que las valoraciones aguanten cuando llega el volumen. Eso ya no depende de estar en la app, sino de cómo se gestiona cada semana.

En By Influence llevamos el delivery de restaurantes y marcas que venden a domicilio: gestionamos su Glovo y su Uber Eats con herramientas propias de análisis y con una estrategia pensada para un único objetivo, que es aumentar los pedidos. Este artículo explica qué hacemos, con qué herramientas y cómo lo trabajamos en Sevilla, Córdoba, Málaga, Madrid y el resto de ciudades.

Qué gestionamos dentro de Glovo y Uber Eats

La gestión de una plataforma de delivery tiene dos partes: la operación, que decide si la app te enseña y si el cliente repite, y la parte comercial, que decide cuánto vendes en cada pedido. Nos ocupamos de las dos:

  • Disponibilidad y horas abierto. Cada hora que la tienda aparece cerrada en hora punta son pedidos que se van al vecino. Revisamos pausas, cierres y check-ins pendientes, local por local.
  • Tiempos y errores de pedido. Tiempo de preparación, pedidos incompletos, cancelaciones y reembolsos. Son los datos que más pesan en la valoración y en lo visible que eres dentro de la app.
  • Carta y fichas de producto. Orden de la carta, combos, complementos, fotos y descripciones. Es donde se decide el ticket medio.
  • Valoraciones y reseñas. Lectura de lo que dicen los clientes y de los productos que concentran las quejas, para corregir en cocina y no solo responder.
  • Promociones y anuncios dentro de la app. Qué promoción lanzar, en qué días y franjas, y cuánto invertir en anuncios, con el coste por pedido siempre a la vista.
  • Interlocución con las plataformas. Reuniones con los equipos de Glovo y Uber Eats en nombre del restaurante, propuestas de campañas y revisión de condiciones.

Las herramientas: un panel propio con los datos de cada app

Glovo y Uber Eats dan al restaurante sus propios informes, pero cada uno con su formato y sus definiciones, y ninguno responde del todo a la pregunta que importa: qué está frenando los pedidos de este local esta semana. Por eso trabajamos con un panel propio que lee los informes del portal de Glovo para restaurantes y de Uber Eats Manager y los cruza por local, por día y por franja horaria.

Lo que miramos cada semana

  • Ventas y pedidos por local, comparados con las semanas anteriores para separar lo que es tendencia de lo que es ruido de una semana suelta.
  • Lo que cuesta estar sin servicio: las horas cerradas o en pausa, convertidas en ventas que se han perdido, y el motivo de cada cierre.
  • Margen real por pedido, después de la comisión, el IVA de la comisión, los descuentos y el packaging. Una promoción que sube pedidos y hunde el margen no es una buena promoción.
  • Ingeniería de menú: cada producto clasificado por lo que se vende y lo que deja, qué productos se piden juntos y qué combinaciones tiene sentido convertir en combo.
  • Anuncios: atribuido frente a incremental. La app atribuye pedidos a sus anuncios, pero parte de esos pedidos habrían llegado igual. Lo medimos con pruebas por franjas y locales antes de subir la inversión.

El resultado es una lectura semanal corta, con tres o cuatro decisiones concretas, en lugar de un informe largo que nadie usa.

La estrategia para aumentar los pedidos

Para que el pedido crezca y se repita hay un orden. Si se empieza por los anuncios con la operación coja, se paga por traer clientes a una experiencia que no repiten. Este es el orden con el que trabajamos:

1. Estar abierto cuando tu zona pide

Lo primero es recuperar las horas perdidas: tiendas que no hicieron check-in, pausas que se alargan, cierres en las franjas de más demanda. Es la mejora más barata, porque esos clientes ya te estaban buscando.

2. Una carta que vende sola

Fotos limpias del producto real, descripciones que hablan del sabor y una carta corta y ordenada. La evidencia es clara: en comedores universitarios, los platos cuya descripción hablaba del sabor se eligieron entre un 14 % y un 29 % más (Turnwald y otros, JAMA Internal Medicine, 2019). Y en un experimento con restaurantes, señalar los platos más pedidos aumentó su demanda entre un 13 % y un 20 % (Cai, Chen y Fang, American Economic Review, 2009). Las apps permiten hacer las dos cosas.

3. Valoraciones que sostienen el volumen

La nota media decide muchas veces si el cliente abre tu ficha o la del competidor. Un estudio de Harvard Business School con restaurantes encontró que una estrella más en la valoración se traducía en un 5-9 % más de ingresos en los independientes (Luca, 2016). Por eso cruzamos las reseñas con los productos y con los errores de pedido: así se arregla la causa, no solo la respuesta.

4. Subir el ticket medio

Combos, complementos, postres y bebidas bien colocados suben lo que deja cada pedido sin necesitar un cliente nuevo. Es donde más margen suele haber, sobre todo en marcas con mucho pedido de producto suelto.

5. Promociones y anuncios, medidos

Con lo anterior en orden, las promociones y los anuncios dentro de la app multiplican. Cada acción se prueba en días y locales concretos, se calcula el coste por pedido y se mantiene solo si compensa. Los descuentos agresivos tienen un coste alto: sobre un margen ya recortado por la comisión, un 20 % de descuento puede llevarse más de la mitad de lo que deja el pedido.

6. Tráfico desde fuera y canal propio

Redes sociales, creadores y campañas de Meta Ads orientadas a pedidos llevan a la app a clientes que todavía no te conocían. Y una parte de los habituales se puede llevar al pedido directo, por web o WhatsApp, donde no hay comisión de plataforma.

Glovo y Uber Eats: cada una se gestiona a su manera

Las dos apps se parecen por fuera, pero se gestionan distinto. Tienen paneles, informes y sistemas de anuncios diferentes, y públicos que no siempre coinciden: en Uber Eats, por ejemplo, en muchas zonas una parte grande de los pedidos viene de suscriptores de Uber One. La comisión tampoco es una cifra fija: se pacta en el contrato y cambia según quién reparte (la plataforma o el restaurante) y si el pedido es para recoger.

Antes de abrir una segunda plataforma conviene leer el contrato de la primera. Algunos acuerdos incluyen cláusulas de exclusividad ligadas a bonus o a mejores comisiones, y salirse de ellas puede tener un coste. Lo revisamos con el cliente antes de proponer ningún cambio de plataforma.

Sevilla, Córdoba, Málaga, Madrid y el resto de ciudades

La gestión de las plataformas se hace en remoto: los paneles, los informes y las reuniones con Glovo y Uber Eats son los mismos en cualquier ciudad. Lo que cambia es el mercado de cada zona de reparto, y eso sí lo tenemos en cuenta:

  • Sevilla. Es nuestra base y donde llevamos el delivery de nuestros clientes en el día a día. Aquí grabamos el contenido en el local y, en verano, cuidamos especialmente el empaquetado y los tiempos de entrega, porque el calor castiga los envíos.
  • Córdoba. En una ciudad mediana suele haber menos marcas compitiendo en cada zona de reparto, así que una ficha bien trabajada y unas valoraciones altas destacan antes.
  • Málaga. En las zonas de costa la demanda cambia mucho con la temporada. Ajustamos horarios, promociones y anuncios a los meses fuertes y a los flojos.
  • Madrid. Hay muchas más marcas en cada zona de reparto, y la visibilidad de pago suele costar más. Aquí manda medir el coste por pedido antes de subir la inversión.
  • Granada, Cádiz, Huelva, Jaén, Almería y otras ciudades. Trabajamos igual: acceso a los paneles, lectura de los datos y un plan semanal. El contenido se graba en tu local cuando hace falta.

Si además necesitas marketing de restaurante en tu ciudad, tienes la página de Sevilla, Córdoba, Málaga y del resto de Andalucía, y la de redes sociales en Madrid.

Cómo empezamos

  • Acceso a los paneles. En Uber Eats nos añades como usuario desde el propio panel; en Glovo se pide un usuario para la agencia a tu gestor de cuenta. Tus credenciales siguen siendo solo tuyas.
  • Lectura del histórico. Descargamos los informes de los últimos meses y montamos el panel de tu marca, local por local.
  • Diagnóstico. Te enseñamos dónde se pierden pedidos y margen hoy, con cifras, y qué haríamos primero.
  • Rutina semanal. Lectura de la semana, decisiones y seguimiento de lo que se cambió, para saber qué funcionó.

Preguntas frecuentes

¿Gestionáis Glovo y Uber Eats a la vez?

Sí. Muchas marcas están en las dos, y el panel las junta para ver el negocio completo y cada plataforma por separado.

¿Trabajáis también con Just Eat o con el pedido directo?

Sí. El método es el mismo: operación, carta, valoraciones, ticket y promociones medidas. Y el canal propio, por web o WhatsApp, es una de las palancas que proponemos para los clientes habituales.

¿Necesitáis mi contraseña?

No, y es mejor así: los contratos de las plataformas piden que las credenciales no se compartan. En Uber Eats nos añades como usuario desde el panel, con el rol que elijas. En Glovo se pide por escrito al gestor de cuenta un usuario para la agencia. En los dos casos puedes quitarnos el acceso cuando quieras.

¿Trabajáis fuera de Sevilla?

Sí. Nuestra base está en Sevilla, pero las plataformas, los informes y las reuniones se trabajan en remoto, así que llevamos marcas de cualquier ciudad. El contenido se graba en tu local.

¿Cuándo se nota?

Lo que depende de la operación, como las horas cerradas o los errores de pedido, se suele ver en pocas semanas. Lo que depende de la carta, las valoraciones y los anuncios necesita más semanas de datos para separar el efecto real del ruido. Te lo enseñamos semana a semana.

Si vendes en Glovo o en Uber Eats y quieres que lo llevemos nosotros, cuéntanos en qué apps estás y cuántos locales tienes.